¿Saben? este día de las madres he recordado que soy una mamá común y corriente, me gustaría pensar que soy especial y que tengo la sabiduría precisa para educar a mis chicos, pero solo hace falta que recuerde el mismo instante en el que tuve a mi primer hijo en mis brazos; desafió mi inteligencia, a los pocos minutos mi destreza y al caer la noche mi paciencia. Realmente no pasó nada de tiempo para que volteara hacia al cielo y le pidiera al Señor su intervención divina porque yo, Aimeé, era un desastre que iba a echar todo a perder.

La verdad es que soy una mamá totalmente común y corriente; a veces me enojo, otras quiero salir corriendo, pasar de largo la cocina, que todos se hagan pelotas, y hacerme de la vista gorda con el tiradero que pueden hacer mis tres torbellinos adolescentes.

Soy tan común y corriente que me preocupan quiénes son sus amistades, cómo pasan sus ratos de ocio, que cumplan sus responsabilidades, ¡ah! qué coman sanamente y que hagan ejercicio.

He aprendido a pasar, en cuestión de minutos, de ser el mejor cómplice que mis hijos hayan tenido, a ser el peor enemigo que jamás haya existido. También he aprendido a hacerla de referí y en más de una ocasión, a ser el saco de box con el que alguno se desquitó con toda la saña de hacerlo.

Pero porque soy una mamá común y corriente, que a veces se preocupa, enoja, desespera, regaña más de la cuenta, y que continuamente ve el vaso completamente vacío en lugar de reconocer que está casi lleno, quiero detener mi mundo unos segundos y darle gracias a Dios por el privilegio de prestarme a mis tres mosqueteros, agradecerle por mostrarme en su Palabra el camino que tengo que tomar cuando todo se pone borroso. Necesito pedirle que me siga infundando valor para mantenerme firme en contra de los estándares del mundo y de mis propias suposiciones.

En este día de las madres quiero invitarte a que no te olvides de reconocer y pedirle al Señor que te guíe y te llene de valor para poder decir con muchas ganas, que eres junto conmigo, una mamá común y corriente que depende y confía completamente en Su gracia.

¡Feliz día de las madres!

Aimeé...
Mayo 10, 2018 | Aimeé Pérez

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